La correcta sujeción y fijación de piezas de cualquier material para poder realizar distintas tareas como cortar, perforar o limar; requiere de herramientas manuales especiales útiles para que la operación sea precisa y que garantizan la seguridad del usuario, brindan comodidad y aseguran que el trabajo realizado sea de alta calidad.
Estas herramientas de sujeción son indispensables en todo taller, ya sea mecánico, de herrería, carpintería, plomería o cerrajería, son los tornillos de banco, también conocidas como morsas o mordazas de taller.
Los tornillos de banco o morsas se emplean para sujetar objetos grandes y pesados. La base de la herramienta se atornilla fijamente en un banco de trabajo, y tiene dos quijadas, una fija y la otra movida por un tornillo entre las que sujeta, apretándola, la pieza que se va a trabajar.
Existen diferentes tipos de tornillos de banco:
Tornillos de banco con base fija: la más común y económica, disponible en una gran variedad de tamaños.
Tornillos de banco con base giratoria: su base permite desplazar la morsa en un ángulo de 180º para una óptima posición de trabajo.
Tornillos de banco con yunque: adosado a la boca fija (es decir, a la parte posterior) de la herramienta, el yunque es útil para realizar operaciones ligeras de martillado a fin de aplanar y/o dar la forma adecuada a la pieza.